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Problemas en el Muelle 9 de Raos provocan la paralización de la obra

Poco más de tres meses después del inicio oficial de las obras (el 24 de abril de 2017) la construcción del muelle 9 de Raos está paralizada por decisión de la adjudicataria, Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), según han asegurado a El Diario fuentes del sector de la construcción cántabra. La compañía ha anunciado a la Autoridad Portuaria que le resulta imposible asumir la obra por la cantidad que en su día ofertó: 17,2 millones de euros sobre un presupuesto de licitación de 25 millones, lo que supuso una baja de un 32%. Las obras tenían un plazo de finalización de 18 meses. De haberse cumplido el calendario, el muelle debiera estar operativo para agosto de 2018.

La Autoridad Portuaria deberá arbitrar ahora una solución: o lograr que FCC reconsidere su decisión o adjudicar la obra a la segunda en liza en la puja el contrato. En caso de renunciar definitivamente, FCC deberá pagar una penalización del 5% del valor del contrato, unos 860.000 euros. De momento, la constructora ya ha retirado la maquinaria de la zona de obras.

Se han cumplido los peores pronósticos que afectan, a demás, a una obra que acumula un retraso de 14 años desde su primer proyecto. El concurso se convocó en 2009, las plicas con las ofertas se ‘aparcaron’ en 2010 y finamente se abrieron en octubre de 2016. La tramitación se suspendió temporalmente en 2010 para realizar más estudios ambientales. Los mariscadores denunciaron los problemas que la obra podría provocar al alterar la dinámica de corrientes y, por tanto, el ecosistema de la bahía. El expediente se resolvió, tras años de paralización, con la autorización condicionada por el Ministerio de Medio Ambiente a la aplicación de medidas para evitar la contaminación de la zona durante los dragados.

La adjudicación por parte del consejo de administración de la Autoridad Portuaria se produjo finalmente el pasado 20 de diciembre e inmediatamente después uno de los rivales de FCC en la subasta, la Unión Temporal de Empresas OHL-SATO (uno de los principales constructores de infraestructuras portuarias de España) recurrió y solicitó que se excluyera la oferta de FCC pues consideraba «que había presentado la justificación de la presunta baja temeraria fuera de plazo y que, además, esa justificación no estaba debidamente fundamentada ya que no acreditaba que la obra se pudiese ejecutar de acuerdo a su oferta».

La demanda fue rechazada en febrero por el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales por lo que se levantó inmediatamente la suspensión que pendía sobre la adjudicación. Dos meses después, y con la presencia del ya ministro de Fomento, el exalcalde de Santander Íñigo de la Serna, daban comienzo oficialmente las obras. El puerto tiene ya consignados en los presupuestos de este año 14,2 millones.

Raos 9 es un muelle clave para el futuro del puerto de Santander, según el presidente de la Autoridad Portuaria , Jaime González. La nueva infraestructura incrementará el tráfico ‘Ro-Ro’ (embarcaciones que transportan automóviles y camiones) e intentará posicionar a Santander en el mercado europeo de contenedores, una histórica asignatura pendiente de la comunidad. La ampliación permitirá que dos buques transoceánicos (los nuevos Panamax, adaptados a las dimensiones del Canal de Panamá tras su ampliación) atraquen al mismo tiempo en Santander (ahora sólo puede hacerlo uno) y también añadirá espacio para almacenamiento y para la llegada de nuevas líneas de coches, un negocio en el que Santander quiere mantener y acrecentar su liderazgo, que le ha convertido en un centro de referencia del norte del país en el tráfico de vehículos por mar tras batir el año pasado su récord con 456.000 vehículos.

Pero esos resultados corren peligro en los próximos años si no se soluciona esa falta de espacio. Según aseguró el presidente de la Autoridad Portuaria al iniciarse las obras, «la exportación de automóviles en líneas Ro-Ro transoceánicas (destino Sudáfrica, Australia, América), exige cada vez más longitud de atraque para prestar servicios a buques de gran eslora (superior a 200 metros). Con el nuevo atraque en el muelle Raos 9 aumentará la oferta actual y el Puerto de Santander mantendrá la calidad de servicio sin provocar pérdidas de tiempo por fondeos en buques de línea regular».

La compañía logró la obra ofertando 17,2 millones sobre un proyecto de 25 millones

El abandono de FCC se produce en un momento de intensas críticas por parte de sectores profesionales contra la proliferación de la adjudicación de obras en situación de baja temeraria (por lo general con un ‘descuento’ del 25% o más sobre el precio de licitación). Gervasio Pinta, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Cantabria, alertó de estos problemas la pasada semana, avisando de que en muchos casos, y por estas bajas, «las obras se terminan con deficiencias y hay que volver a adjudicarlas por retirada del ganador de la subasta».

Los constructores y otros agentes del sector llevan tiempo reclamando a la Administración regional que ponga coto a estas bajas, que refuerce las garantías y que introduzca cláusulas en los contratos que las penalicen. Pero la propia UE, con su normativa de que las obras se adjudiquen a la oferta más baja dificulta un cambio de orientación.

Cronología de la obra

2003/2005: Del proyecto para el muelle 9 de Raos se empezó a hablar en 2003. El presidente del Puerto en 2005, anunció que se licitaría la obra ese mismo año, pero no fue así.
2009: Se licitan las obras, que salen a concurso por 29,5 millones de euros en octubre. Se presentaron más de una decena de empresas constructoras.
2010: La primera apertura de ofertas se fijó para febrero, pero luego se retrasó en un par de ocasiones hasta que en abril se hizo público que el aplazamiento era ‘sine die’.
2015: Después de varios años de retraso, el Ministerio de Medio Ambiente hace público en junio que el proyecto tiene todas las bendiciones para seguir adelante.
2016: El Puerto desbloquea el proyecto a finales de año, aunque en enero se había asegurado que la obra ya no era tan necesaria. Finalmente, se abrieron las plicas en octubre.
2017: En abril arranca la obra para alargar el espigón central del muelle 9. Al acto acudieron el ministro de Fomento y el presidente de Cantabria.

La Autoridad Portuarias reconoce discrepancias con FCC

La Autoridad Portuaria de Santander (APS) ha asegurado hoy que los trabajos del nuevo muelle de Raos “no están oficialmente parados”, aunque ha reconocido que mantiene discrepancias con la empresa adjudicataria, FCC, y está trabajando para resolverlas.

La Autoridad Portuaria explica que ha recibido una solicitud de “suspensión temporal parcial” de la obra por parte de la empresa, lo que no significa, dice, que la haya aceptado ni que oficialmente los trabajos estén parados.

Según el puerto, en estos momentos no hay maquinaria trabajando sobre el terreno, pero “continúan el resto de trámites administrativos así como las reuniones semanales de obra”.

Las discrepancias que mantiene con FCC se refieren a una unidad de obra, en concreto la mejora del terreno mediante columnas de grava, precisa la APS, que añade que estos trabajos forman parte del camino crítico (la programación de la obra) y que está trabajando para resolver esas discrepancias.

Destaca también que, a día de hoy, el plan de obra presentado por la constructora no ha sufrido retraso “en lo que respecta a las actividades que componen el camino crítico”.

Las obras del nuevo muelle de Raos empezaron el pasado mes de abril, con una inversión de casi 21 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses.

Fuente: DM

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